Superficialidad

La superficialidad ciega a los hombres y los deja a expensas del qué dirán, qué pensarán, qué harán por mí… No seamos así, pensemos en que el otro siempre será tan humano como uno, no más, no menos; siempre al mismo nivel. Así conseguiremos mejorar nuestra descendencia y nuestros sueños, sin indiferencia, serán más plácidos.